La historia del Instituto María Auxiliadora es un reflejo de fe, sacrificio y amor. Todo comenzó con el sueño de un niño, Juan Bosco, quien desde su infancia, marcado por la orfandad, recibió de Dios la misión de educar y acompañar a los jóvenes con amor y razón. Tras fundar el Oratorio en Turín en 1846, y la Congregación de los Salesianos en 1854, Don Bosco expandió su visión, reconociendo también la necesidad de las niñas en la educación.
Fue así como María Mazzarello, con su corazón dispuesto a servir, fundó junto a él el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora (FMA) en 1872. Su misión: educar a las niñas bajo la protección de María Auxiliadora.
La Fundación en Guatemala
En Guatemala, el sueño salesiano comenzó a materializarse después de enfrentar grandes desafíos, como las restricciones legales que impedían la entrada de congregaciones religiosas. Sin embargo, con la perseverancia de los Salesianos y la intercesión de Monseñor Jenaro Verolino, el 8 de diciembre de 1953 se logró la autorización.
El 1 de enero de 1954, comenzó el Instituto María Auxiliadora, inicialmente como sección femenina del Colegio Salesiano bajo el nombre de "Instituto Latinoamericano". A pesar de los tiempos difíciles, como los periodos de revolución y cambios políticos, el IMA creció con fe y dedicación. En 1958, adoptó su verdadero nombre, y con ello, continuó el legado de Don Bosco y Madre Mazzarello, formando generaciones comprometidas con la educación y el amor.
Hoy, el Instituto sigue siendo un testimonio vivo de la obra salesiana, guiada por la devoción a María Auxiliadora. Con su misión intacta, seguimos formando a jóvenes para un mundo mejor, con esperanza y carisma salesiano.
"Dios lo ha querido, María Auxiliadora lo ha hecho."